Friday, January 6, 2012

Baires in love - 17 - 9 - 2010

The comeback
Viernes, at last. Meses hacía que no me sentaba frente a la página en blanco del Word que me pedía por favor una historia para contar. No porque falte, ojo, sino porque a veces los demás compromisos interfieren con el placer, no del amor claro, sino de escribir. Y doy vueltas en círculos en la historia del regreso, una que sea suficiente para justificar tanto tiempo ausente. No, nada. ¿Falta de práctica? ¿Falta de inspiración? ¿Falta de romance?

Y ahí me acordé. De golpe.


Me caso. 

¿Qué? ¿En serio?
¡Si! (y me muestra el anillo).
¡Ay! ¡Te felicito!!!
Sos la primera persona a la que se lo cuento. No lo sabe nadie todavía, ni siquiera mis papás.
¿En serio? (nos conocemos hace menos de un año)
¡Si! ¿Cómo no te iba a contar? No me aguantaba más. Estábamos en la playa y...
¿La playa? (¿cuándo fue? si hoy es como jueves, y nos vimos todos los días de la semana... no entiendo)
¡Si! ¡Fue en Semana Santa! (aaaaaahhhh.... pero ahora es julio...) Cuando nos fuimos a Pinamar.
¡Ay!!! ¡Que romántico!!! ¡Esperaste basante para contarme! (se rie y se mira el anillo... quiere seguir contando, claro) 

Me contó la historia de su romántico fin de semana, las charlas que tuvo con su novio justo antes de que le diera el hermoso anillo empaquetado en una cajita celeste. Se casa. No lo puedo creer. Me siento una vieja. Mi mejor amiga se casa. Claro que en el momento en que me lo contó no eramos mejores amigas. Amigas, sí. Nos veíamos todos los días en nuestro ex-trabajo, compartíamos box. Somos muy parecidas en muchos aspectos y enseguida nos hicimos muy buenas amigas. Conocí al novio al poco tiempo, en un recital si no me equivoco. Son la pareja perfecta. Por la forma en que se hablan, cómo se conocen, es evidente a primera vista que lo suyo es amor. Pasaron los meses y las dos nos fuimos de esa oficina. Pero nunca más dejamos de hablarnos.

Y seguimos viéndonos. Conocí a los amigos del novio, y a las novias de los amigos del novio. Visité su departamento mil y una veces, paseamos en auto, caminamos, hicimos shopping, tomamos el te en golosos lugares, salimos a cenar, almorzar y desayunar. Pedimos pizzas y helados por montones, y ahora si puedo decir que mi mejor amiga se casa.

Y así de la nada, de no-story a madrina, ya charlamos paso a paso su vestido de novia, visitamos diseñadoras (bueno... no se porque el plural...) conocí la iglesia, el beach bar y la casa de tortas (todo por afuera...) y cada vez falta menos, y nada me emociona más que su historia, quizás porque es la primera boda, quizás porque es mi mejor amiga.

Es mi forma de felicitarla, si tan solo una vez más. Y de desearle lo mejor, dedicandole el regreso de Baires in love. Cheers!

Bissou, bissou.

Sofi.-




A partir de hoy, y todos los viernes, no te pierdas las historias de Sofi y sus amigas. 
Si querés contactarte con Sofi podés escribirle a bairesinlove@seguilamoda.com





www.twitter.com/seguilamoda
 
Share Delicious Bookmark this on Delicious
Bookmark and Share

0 comments:

Post a Comment