Friday, January 6, 2012

De citas online y el regreso....

Volver a sentarse frente a la pantalla para escribir de amor cuando eso es lo que justamente falta es una aventura. Más bien una carrera de obstáculos.Pero eso no quita que regrese. Después de largos meses de intentar y de equivocarme, de comenzar, retroceder y encerrarme, decidí salir al encuentro. Al mio. No al de otro. Primero hay que amarse a uno mismo.

Así fue que contandole anécdotas viejas a mi amiga Luli, ella también se puso al día. "Me anote en una web de solos y solas." Mi primera pregunta iba a ser ¿Y porqueeeee? Pero yo sabía la respuesta. Luli se cansó de estar sola, de no conocer a nadie en la ciudad, de ir a bailar y de solo encontrarse con ridículos especímenes que buscan un trío. De ver a sus amigas casadas, con hijos, viviendo en el exterior, mudadas a otros departamentos. Luli se anotó porque creyó que en la web iba a encontrar el amor. Uno verdadero. La ironía fue la mía cuando le seguí los pasos. Su idea no podía estar tan errada. Seguramente miles de personas lo hacen, y mientras que no les des tu dirección de casa y el código de tu alarma, estás segura.

Así que, puse mis datos, una foto bastante normal y a la media hora ya estaba recibiendo guiños y mensajes de potenciales candidatos. Llena de emoción abrí los primeros mensajes, y revise los perfiles de quienes me habian contactado. El problema fue cuando me puse a mirar a los "pretendientes". Y no solo a los que me habían contactado, sino a todos aquellos que, como yo, se había animado a subirse a la plataforma web de la soledad.

No se que es más triste, si estar sola, haberme anotado en la web o descubrir como son los pocos hombres que quedaban.

Era un especie de Sale. Como cuando una va de compras al sale (del sale) en el outlet, donde quedan las prendas mas feas, todo en talles minimos o gigantes, en los colores menos combinables de la historia. Así me sentí cuando me encontre con los candidatos de estas webs de citas…

Pero aún así no desistí. Decidí seguir los pasos de mi amiga Luli, enredada en la adicción de sentirse deseada y recibir todos los días nuevos mensajes, nuevos contactos.

Hay de todo. Claro. Desde tipos de 50 años (¡y más!!!!) que te mandan mensajes del estilo "hola hermosa" y yo por dentro pienso podría ser tu hija, tu nieta quizás! Hasta flacos de promedio 30 años, pero que si me hablaran en un boliche o en un bar no les daría ni la hora. Y después en el medio hay una zona gris, de tipos a los que quizás les hablaría, para pasar el rato, porque estoy aburrida, porque honestamente no tengo nada mejor que hacer.

Así fue que acepté algunos usuarios en mi msn. Sí, dije msn. Creo que no lo usaba desde que tenía una pc, y eso fue hace más de 2 años. El primero que me habló me asustó. Mucho. Era la primera vez que hablabamos y ya quería poner la webcam, y yo me acordaba de cuando recién empezaban las salas de chat y una vez puse una webcam con un chico de mi edad (voy a decir 14 aunque creo que era menos) y había un miembro masculino en primerísimo plano. Nunca más puse webcam con un desconocido. Lección aprendida, sin embargo, lo que sí acepté fue su contacto en Facebook, para ver sus fotos, a pesar de que la charla por msn había sido bastante rara. Y para mi sorpresa (gran sorpresa), su primer comentario fue "¿No tenés una foto normal?". A lo que respondo con un "¿qué querés decir con normal?".
- Es que estás sonriendo en todas las fotos. Tus fotos son todas posadas. No tenés ni una normal.
- La que tengo de perfil es esponánea, normal, no sabía que me estaban tomando la foto.
- Ah… entonces sos demasiado fotogénica.

Y me bloqueó por completo de su vida. Nunca me habían rechazado porque salía bien en las fotos. Es una nueva. Ese descartado me enojé con la web y decidí a borrarme. Pero me habían mandado contacto otros hombres. Parecían más normales. El primero, un fotógrafo. Separado. Un nene. Mmm. Buena onda, hablamos un poco pero me aburrí. Descartado.

El siguiente que acepté al msn fue un estudiante de cine. Es raro, porque ya hablamos un montón de veces. De cine más que nada. Pero hablamos de las fiestas. Vive en del otro lado de la provincia lo único (jaja) No es el pibe más lindo del mundo. Obvio. Está en una web de solos y solas ¿qué esperabas? Pero me resulta interesante. Sólo que en algún momento algo debo haber dicho que después de nuestra última charla desapareció. Así de la nada, nunca más hablamos, un poco fue aburrimiento mutuo, y otro poco porque nunca más se conectó. (Me bloqueó, se entiende).

Así, como mi amiga Luli que se alejó de las pistas para volcarse a Internet, y me arrastró con ella, me sentí defraudada. Por eso, vuelvo a la ciudad. En un enero caluroso y vacío, a ver qué es lo que quedó en este gran sale de temporada, en busca de una compañía, aunque sea por un rato.

Hasta el viernes que viene.

Sofi.-

A partir de hoy, y todos los viernes, no te pierdas las historias de Sofi y sus amigas. 
Si querés contactarte con Sofi podés escribirle a bairesinlove@gmail.com

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